El book (o portafolio) es lo primero que un cliente revisa antes de decidir si te llama a casting. Un book bien armado abre puertas; uno descuidado las cierra, sin importar qué tan buena sea tu presencia en persona.
1. Demasiadas fotos con filtros
Los clientes necesitan ver cómo luces realmente frente a cámara, sin edición pesada. Un book lleno de fotos con filtros de redes sociales genera desconfianza inmediata: en el casting o en el rodaje, la persona real no coincide con las fotos.
2. Falta de variedad
Un book con 20 fotos casi idénticas (misma pose, mismo ángulo, misma expresión) no muestra rango. Incluye al menos: una foto de rostro limpia, una de cuerpo completo, una editorial o de estudio, y una natural o casual.
3. Fotos de mala calidad técnica
Iluminación pobre, fotos borrosas o tomadas con el celular en interiores oscuros. No necesitas una producción profesional para cada foto, pero sí buena luz natural y una cámara decente.
4. Book desactualizado
Si cambiaste de look, subiste o bajaste de peso, o simplemente pasaron más de 12 meses, tu book necesita renovarse. Un cliente que te contrata basado en fotos viejas y se encuentra a alguien distinto en el set genera un problema para todos, incluida tu agencia.
5. No incluir tus datos básicos
Estatura, medidas, talla de calzado y contacto de tu agencia deben estar visibles. Un book bonito sin esta información obliga al cliente a preguntar, y muchas veces simplemente pasan al siguiente perfil.