Dentro de la industria del modelaje existen distintas especialidades, y confundirlas lleva a castings frustrantes tanto para el talento como para el cliente. Estas son las diferencias principales.
Modelo de pasarela
Trabaja principalmente en desfiles de moda y presentaciones de colecciones. Suele requerir una estatura mínima específica (comúnmente 1.75m o más), proporciones definidas por la casa de moda, y la habilidad de caminar con un ritmo y postura particulares. El objetivo es que la prenda luzca en movimiento.
Modelo comercial
Trabaja en publicidad, catálogos, campañas de redes sociales y comerciales de TV. Aquí no hay un estándar rígido de estatura o medidas — lo que se busca es una imagen cercana, expresiva y que conecte con el consumidor promedio de la marca. Este es el perfil que más solicitan las marcas de consumo masivo.
Modelo editorial
Un punto intermedio: trabaja en producciones fotográficas para revistas y campañas de imagen de marca. Requiere versatilidad frente a cámara y capacidad de sostener conceptos creativos más elaborados que una simple sonrisa a cámara.
¿Por qué importa la diferencia?
Cuando una marca busca talento sin especificar el tipo de proyecto, la agencia termina presentando perfiles que no encajan, y se pierde tiempo en ambos lados. Ser claro desde la solicitud de contratación sobre si el proyecto es pasarela, comercial o editorial agiliza muchísimo la selección del talento correcto.